Reflexiones sobre filosofia moral
Reflexiones sobre filosofia moral La virtud por la virtud misma[78], su representación, el estar satisfecho con uno mismo (Selbstzufriedenheit), la Bonitaet[79]interna de la acción misma, en tanto que es la motivación más pura, deberÃa ser la única y la más fuerte[80], sin embargo, es relativamente débil para empujar efectivamente a la acción[81]. Esta constatación tiene su origen en lo que Kart llama la debilidad humana: fragilitas o infirmitas[82]. Ella consiste en que para el hombre los resortes sensibles, las pasiones, los sentimientos, las inclinaciones, tienden a ser móviles más poderosos que la razón. «El juicio moral falso hay que atribuÃrselo a la debilidad de la razón; la acción contraria a ese juicio hay que atribuÃrsela a la impotencia de la razón sobre las inclinaciones»[83].
La tarea será, de acuerdo con las palabras del mismo Kant, «(…) buscar fortalecer e) poder de la moralidad mediante la atracción del interés (no el simple provecho) pero sin mezclarla con él, sino que aquél debe ser sólo el vehiculum»[84]. No hay que deshacerse, por lo tanto, de toda influencia patológica, sino más bien hacer un uso adecuado de ella. El juicio kantiano acerca de las inclinaciones no es del todo negativo: el problema con ellas es sólo el dejarse dominar por su influencia. De no ser asà pueden servir también a la moralidad[85]. Kant utilizará el anhelo natural de felicidad para aumentar la fuerza motivadora de la moral.