Nunca
Nunca En el desierto del Sáhara, dos agentes de inteligencia siguen la pista de un grupo terrorista que puede desestabilizar el mundo. En China, un alto funcionario lucha contra las fuerzas más conservadoras del Partido Comunista, que buscan un conflicto inevitable. Mientras, en Estados Unidos, la presidenta Pauline Green enfrenta una crisis global que amenaza con convertirse en guerra. Pero una serie de decisiones, cada una lógica por sà misma, empuja a las potencias a un punto de no retorno. ¿Podrá alguien detener la caÃda antes de que sea demasiado tarde?
El sol caÃa sobre el desierto del Sáhara como una espada de fuego. Tamara Levit, agente de la CIA, se pasó la mano por la nuca húmeda de sudor mientras miraba el horizonte. A su lado, el agregado de la Unión Europea, Tabdar Sadoul, se inclinó sobre el capó del todoterreno y estudió un mapa digital.
—Están cerca —dijo Tab en voz baja—. El convoy cruzó la frontera hace unas horas.
Tamara asintió. Llevaban semanas rastreando la pista de un grupo terrorista que se movÃa como una sombra en la inmensidad del desierto. Información reciente indicaba que no solo traficaban con armas, sino con algo peor: información que podÃa incendiar el frágil equilibrio de las potencias mundiales.