Triple
Triple Nat se congela. Lentamente, levanta las manos mientras un guardia lo apunta con su arma. —¿Quién eres? ¿Qué haces aqu� —exige el hombre. —Solo un trabajador del barco. Me perdà buscando agua —responde Nat con voz firme pero neutral.
El guardia duda, pero antes de que pueda reaccionar, Nat se lanza hacia él, desarmándolo con un movimiento rápido. Un golpe seco lo deja inconsciente, pero el ruido alerta a otros. Sin tiempo para colocar el explosivo, Nat se ve obligado a huir, zigzagueando entre los contenedores mientras los guardias lo persiguen.
—¡Por aquÃ! —grita uno de ellos, y Nat siente las balas pasar peligrosamente cerca.
Encuentra refugio en un almacén abandonado, donde intenta recuperar el aliento. Su plan de sabotaje ha fallado, y ahora la situación es mucho más peligrosa. Mientras decide su próximo movimiento, escucha pasos acercándose. Saca su cuchillo, preparado para defenderse, pero se detiene cuando ve quién es: su contacto en Libia, un hombre llamado Tariq.
—Llegas justo a tiempo para complicarme la vida —dice Nat con una sonrisa amarga. —Eso intento —responde Tariq—. Pero tenemos un problema. Alguien más te ha traicionado.