El concepto de la angustia
El concepto de la angustia Sólo si tenemos muy en cuenta todo esto nos revelará aquella expresión su verdad limitada. «Lo primero» pone la cualidad. Esto supuesto, Adán pone el pecado en sà mismo, pero también para toda la especie. Sin embargo, el concepto de la especie es demasiado abstracto como para que pueda poner una categorÃa tan concreta como la del pecado, que cabalmente es puesto en cuanto el mismo individuo como tal lo pone. Por esta razón, la pecaminosidad en la especie nunca pasará de ser una aproximación cuantitativa, la cual, desde luego, comienza con Adán. Aquà radica la enorme significación, mayor que la de ningún otro individuo, que Adán representa dentro de la especie humana; y, también, en esto consiste la verdad que hay encerrada en aquella expresión. Esto tiene que concederlo cualquier ortodoxia que busque comprender bien su propio cometido, ya que la ortodoxia enseña que tanto la especie humana como toda la naturaleza han caÃdo bajo el pecado en virtud del pecado de Adán. Con todo, hay que hacer la salvedad que con respecto a la naturaleza el pecado no ha podido entrar en ella en calidad de pecado.
Por lo tanto, al venir el pecado al mundo, aquél alcanzó esta importancia para la creación entera. Esa efectividad del pecado en la existencia no humana es la que yo he designado con el nombre de angustia objetiva.