El JudÃo errante
El JudÃo errante Provisto de muchos soberanos, John Hay, en el trigésimo quinto año de su vida, emprendió sus viajes; dos voces lo acompañaron mientras navegaba desde Dover hacia Calais. La fortuna le favoreció. El ferrocarril del valle del Éufrates acababa de ser inaugurado y fue el primer hombre que tomó un billete directo de ParÃs a Calcuta: trece dÃas en tren. Trece dÃas en tren no son buenos para los nervios, pero siguió recorriendo el mundo y volvió a Calais desde América en doce dÃas menos de los dos meses que se habÃa propuesto, y volvió a empezar, con veinticuatro horas de tiempo precioso en su haber. Pasaron tres años y John Hay siguió dando religiosamente la vuelta al mundo, buscando más tiempo en el que gozar del resto de sus soberanos. Llegó a ser conocido en muchas lÃneas transatlánticas como el hombre que siempre querÃa seguir adelante; cuando la gente le preguntaba qué hacÃa, contestaba:
-Soy la persona que tiene el firme propósito de vivir para siempre y estoy tratando de llevarlo a la práctica.
