Jettatore
Jettatore DON LUCAS.— Dos, sà señor…
ENRIQUE.— Ahà tiene usted… ha pensado en el número que yo le ordené.
DON LUCAS.— ¡Vaya una gracia! Se ha equivocado usted dos veces y ha acertado una… ¡Al fin tenÃa que acertar! ¡Asà yo también!
ENRIQUE.— Es que en las dos primeras veces no se ha efectuado bien la trasmisión. No me explico la causa, ¡y me extraña!
DON LUCAS.— ¿A que no lo hace usted otra vez?
ENRIQUE.— Veamos… Pero déjeme tomarle las manos. Es más seguro… Pero ¿qué es esto? ¡Tiene usted las manos que queman! ¡El sÃntoma caracterÃstico de las personas que tienen fluido, en los momentos de crisis!
DON LUCAS.— ¿Qué? ¿Qué dice usted?
ENRIQUE.— Pero ¡este hombre es hipnotizador! ¡Ahora me explico! ¿Y no me decÃa usted nada? ¡Se estaba usted burlando de mÃ!
DON LUCAS.— ¿Hipnotizador… yo?
ENRIQUE.— ¡Pero… cómo! ¿No lo sabÃa usted, de veras? ¿No lo sabÃa? A ver… déme la mano… ¡Ya lo creo! ¡Es evidente! ¡La misma mano del inglés! ¡Qué fatalidad!
DON LUCAS.— ¿Del inglés? Pero… ¿qué me cuenta usted? ¡Y yo que no lo sabÃa! ¡Se lo juro! ¿No será error suyo?