Jettatore
Jettatore DON LUCAS.— ¿Cómo hay que hacer?
ENRIQUE.— Me bastará con mirarlo fijamente. Es por medio de la mirada como se produce el fenómeno… Vamos a ver… Yo voy a ordenarle a usted que piense un número comprendido entre uno y diez. Mientras yo no le indique, usted no piense en nada. Cuando yo considere que la sugestión se ha producido, le diré ¡ya! Entonces usted piensa rápidamente. Enseguida, digo yo el número que le he ordenado pensar y usted me declara si es o no el que ha pensado. ¿Comprendido?
DON LUCAS.— Completamente. Veamos…
ENRIQUE.— Usted no piense en nada… entréguese por completo a mÃ. ¡Ya! ¡Cinco!
DON LUCAS.— ¡No señor!
ENRIQUE.— ¿Cómo… que no?
DON LUCAS.— He pensado en el número cuatro.
ENRIQUE.— ¡Es raro!… Otra vez… ¡Ya!… ¡Tres!
DON LUCAS.— ¡No señor!… ¡seis!
ENRIQUE.— ¡No puede ser!
DON LUCAS.— ¡Le digo a usted que sÃ!
ENRIQUE.— ¡No me explico! ¿Me da usted palabra de honor de que dice la verdad?
DON LUCAS.— ¡Palabra de honor! ¿Por qué quiere usted que lo engaña?
ENRIQUE.— ¡Es sorprendente! A ver, otra vez… ¡Ya! ¡Dos!