Jettatore
Jettatore DON LUCAS.— ¿Qué? ¿Qué es eso?
CARLOS.— Nada… no sé… He experimentado una sensación extraña… Parece que tuviera usted fiebre… Le arde la mano…
DON LUCAS.— No, amigo mío: no es fiebre… Es otra cosa…
CARLOS.— ¿Ah, sí?… ¿Qué cosa?
DON LUCAS.— A ver: permítame… párese aquí… fíjese bien en lo que voy a decirle. Cuando yo diga ¡ya!, piense en un número entre uno y diez. Enseguida yo le diré cuál es el número que ha pensado.
CARLOS.— No comprendo bien…
DON LUCAS.— ¡No le hace! Ya lo comprenderá después… haga como le digo. No se apresure ¿eh? Mientras yo no diga, ¡ya!, no piense en nada. Entréguese por completo a mí.
CARLOS.— Bueno.
DON LUCAS.— ¡Ya! Uno.
CARLOS.— Sí, señor: uno… pensé en el uno. Y usted… ¿cómo lo sabe?
DON LUCAS.— ¡Es muy sencillo! ¡Usted cree que piensa en el número que quiere! ¡Ja, ja! ¡Qué esperanza! No, señor. Soy yo quien le ordena que piensen el uno. Usted simplemente obedece… ¡Es la trasmisión del pensamiento, amigo! ¡La telepatía!
CARLOS.— ¡Vaya! Eso es una broma…