Jettatore
Jettatore DON LUCAS.— No sólo lo sé, sino que declaro que es cierto, pero, se lo repito, no puedo hablar. No continuemos… me colocarÃa usted en una situación violenta…
DON JUAN.— ¡Ha perdido usted el juicio o hay aquà una confusión lamentable! ¿Quiere decir que usted mismo se atribuye un poder desastroso?
DON LUCAS.— ¡Desastroso! Es un poco fuerte la palabra. Considero que si bien puede tener sus inconvenientes, tiene también sus grandes ventajas.
DON JUAN.— ¡Esto es demasiado! ¡Es el colmo!
DON LUCAS.— ¿Cómo demasiado?
DON JUAN.— Pero ¿quiere decirme, entonces, qué es lo que usted se propone?
DON LUCAS.— Yo no me propongo nada… Lo que no veo es el motivo para tanto aspaviento. Al fin no soy el único… hay otros como yo…
DON JUAN.— ¿Cómo?
DON LUCAS.— Y los ha habido tal vez más fuertes. Un ruso y un inglés… por ejemplo. Los dos han muerto…
DON JUAN.— Pero ¿es que pretende burlarse de mÃ, señor mÃo?
DON LUCAS.— ¿Burlarme? ¡Pues al diablo las reservas y al diablo los juramentos! ¡Voy a darle a usted una prueba concluyente!