Tao Te Ching
Tao Te Ching Gobernar un gran país
es como asar un pececillo:
lo estropeas si atizas mucho el fuego.
Centra tu país en el Tao
y el mal no tendrá poder.
No es que no exista;
es que podrás apartarte de su camino.
No des al mal nada a que oponerse
y desaparecerá por sí mismo.
