Tao Te Ching
Tao Te Ching Las palabras verdaderas no son elocuentes;
las palabras elocuentes no son verdaderas.
Los sabios no precisan probar su opinión;
quienes precisan probar su opinión no son sabios.
El Maestro no tiene posesiones.
Cuanto más hace por otros,
mayor es su felicidad.
Cuanto más da a los demás,
más grande es su riqueza.
El Tao nutre porque no fuerza.
Porque no domina, el Maestro guÃa.