Tao Te King
Tao Te King Pero aquà no para la cosa. Al disponer el ser humano de los conceptos como herramientas para el conocimiento, es capaz de manejar estos conceptos independientemente. Tiene la posibilidad de crear conceptos que no corresponden a ninguna imagen original de la realidad. Puede aislar los fenómenos de sus contextos existenciales, y erigir en meta y finalidad de sus aspiraciones algo que no existe. De esta manera, los nombres terminan por sentir deseos. Gracias a los nombres, no solo puede uno constatar lo que posee, sino también lo que no posee. Para Lao-Tsé, este es el pecado original del conocimiento, porque ahora, un mundo de finalidades se enfrenta a la realidad, la cual, aunque no es más que la manifestación, la parte externa del TAO, sigue estando en relación con este. Las finalidades son irreales, nacidas del deseo, y se alcanzan mediante la actividad humana. Asà nace el deseo de poseer bienes ajenos. Y como el propietario de estos bienes no quiere cederlos sin más razón, aparecen las discordias y las luchas que acaban en robo y asesinato, es decir, en lo contrario del TAO.