Tao Te King
Tao Te King En opinión de Lao-Tsé, el mundo de las manifestaciones se convierte en el mundo del mal por culpa del deseo vinculado a la existencia de los nombres, los cuales, conducen a los hombres a un laberinto de errores. Las percepciones dejan de ser ideas puras, ajenas a la voluntad, para cegar y seducir a los seres humanos, que se convierten en seres frenéticos obcecados por el deseo. La razón trabaja y se multiplican los conocimientos. Pero cuánto más se agudiza la inteligencia, cuanto más exactos son los conocimientos, más se aleja la humanidad del Sentido. Por esto, Lao-Tsé opina que en lugar de fomentar la cultura y el saber, hay que procurar integrarse cándidamente en el conjunto armónico de la naturaleza. Frente al exagerado énfasis en el desarrollo racional opta por el retomo a la simplicidad sin nombre, a aquel estado original en el que el TAO puede aun manifestarse genuinamente, sin que nadie intente designarlo por un término, retornar a aquel estado donde se restablece de nuevo la relación entre la gran Madre y su hijo, el ser humano.