Wen-tzu
Wen-tzu Quienes nunca olvidan ser agudos, ni siquiera por un segundo, sobrecargan inevitablemente su naturaleza esencial. Quienes nunca olvidan adoptar apariencias, ni siquiera durante un paseo de cien pasos, inevitablemente sobrecargan sus cuerpos fÃsicos.
Por ello, la belleza de las plumas daña el esqueleto, el follaje profuso de las ramas hiere las raÃces. Ningún ser del mundo puede llegar al máximo grado de perfección en ambas cosas.
59Lao Tse dijo:
Cuando hay luz en el cielo, uno no se preocupa acerca de la oscuridad en la gente; cuando hay riqueza en la tierra, uno no se preocupa acerca de la pobreza entre la gente. El Camino de la virtud perfecta es inamovible como una montaña; quienes viajan por él lo toman como su meta. Es suficiente para uno mismo y basta a los demás. No es concebido por ningún ser humano, y quienes lo usan no reciben una recompensa por ello; en consecuencia, están en paz y pueden perdurar.
El universo no da y, por ello, no quita: no recompensa y, por ello, no se ofende. Quienes están acostumbrados a la cólera, inevitablemente tienen un montón de resentimiento; quienes son buenos en dar, inevitablemente son buenos en recibir. Únicamente siguiendo la naturalidad del universo puede uno ser maestro de su designio.