Wen-tzu
Wen-tzu Por ello, la actitud de los sabios hacia lo bueno es que nada es demasiado pequeño de hacer; y su actitud hacia el error es que nada es demasiado pequeño para corregir. No utilizan a los adivinos para informarse de sus acciones, aunque espectros y espÃritus no se arriesguen a seguir adelante; a esto puede llamarse lo más válido. Sin embargo, son extremamente cautelosos y están alerta, siendo cuidadosos con cada dÃa de manera cotidiana. Asà es como alcanzan la unidad espontánea.
El conocimiento de la gente ordinaria es desde luego pequeño, pero las cosas que hacen son muchas. Por ello, sus acciones eventualmente mueren. Por tanto, es fácil aumentar la tendencia de los acontecimientos con educación correcta, y esto inevitablemente tiene éxito, mientras que es arduo aumentar la tendencia de los acontecimientos con educación errónea, y esto inevitablemente fracasa. Abandonar lo que es de éxito fácil y seguro, y emprender lo que es arduo y de seguro fracaso, es la acción de la ignorancia y de la confusión.
109Lao Tse dijo:
Los principios de la fortuna son sutiles, los orÃgenes de la calamidad son confusos. Los factores determinantes de la calamidad y de la fortuna son sutiles hasta el punto de ser imperceptibles. Los sabios ven sus principios y finales, asà deben ser observados sin falta.