Wen-tzu
Wen-tzu Abarcando lo fundamental, aceptando el espíritu, vagan de este modo por las raíces del cielo y de la tierra, caminan más allá del polvo y de la suciedad, y viajan para trabajar en la no implicación. La inteligencia mecánica no carga sus mentes; observan lo que no es temporal y las cosas no les alteran.
Observando la evolución de los acontecimientos, se mantienen en la fuente. Su atención está enfocada en lo interno, y entienden la calamidad y la fortuna en el contexto de la unidad. Se sientan sin conciencia de hacer cosa alguna, caminan inconscientes de ir hacia algún lado.
Saben sin aprender, ven sin mirar, logran metas sin esforzarse, disciernen sin comparar. Responden al sentimiento, actúan cuando están presionados, y se ponen en marcha cuando no hay elección, como el brillo de la luz, como la formación de una sombra. Toman el Camino como su guía; cuando hay alguna oposición, permanecen vacíos y abiertos, claros y tranquilos, y entonces desaparecen.
Consideran mil vidas como una evolución, contemplan mil diferencias como procedentes de una sola fuente. Tienen vitalidad pero no la explotan; tienen espíritu pero no lo hacen trabajar. Se mantienen en la simplicidad de la totalidad y permanecen en el centro de la quintaesencia.