El arco iris
El arco iris En la parte masculina del poema figuraban hombres como el vicario y lord William, hombres esbeltos y ambiciosos, de extraños movimientos, hombres que estaban al mando de los campos más lejanos, con una vida que abarcaba un amplio territorio. Ah, qué cosa tan apetecible era el trato con aquellos hombres maravillosos, dotados de la facultad de pensar y comprender. Las mujeres del pueblo quizá le tuvieran mucho más cariño a Tom Brangwen y se encontraran más cómodas en su compañía, pero, si se hubieran visto privadas del vicario y de lord William, se habrían sentido como si les cortaran la rama principal: se habrían vuelto toscas, faltas de inspiración y con tendencia al odio. Mientras las maravillas de lo lejano siguieran ante sus ojos, las mujeres podían ir tirando, fuera cual fuera su suerte. Y es que la señora Hardy, el vicario y lord William se movían entre las maravillas de lo lejano, pero sus movimientos quedaban a la vista de la gente de Cossethay.