El arco iris

El arco iris

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Brangwen seguía prestando atención a la palabra hablada, estéril para la madre ajena a todo. A veces, Anna hablaba con su padre. Intentaba hablar de la gente, quería entender qué significaba. Pero él parecía inquieto. No le gustaba que lo forzaran a tomar conciencia de las cosas. Si escuchaba a su hija era únicamente por consideración. Y el ambiente se enardecía, se crispaba. El gato se levantaba, se estiraba y desaparecía, intranquilo. La señora Brangwen estaba callada y parecía una presencia siniestra. Anna no soportaba su manera de señalar los defectos, sus críticas, la expresión de su descontento. Se daba cuenta de que incluso su padre se rebelaba contra ella. Brangwen estaba unido a su mujer por un vínculo intenso y oscuro, una poderosa intimidad que existía sin palabras, desaforada, que seguía su propio curso y se volvía salvaje cuando se alteraba, cuando se desvelaba.

De todos modos, Brangwen no estaba cómodo con Anna, todos en la casa se sentían continuamente molestos con ella. Sus exigencias eran insufribles, desconcertantes. Trataba a sus padres con hostilidad, a pesar de que vivía totalmente unida a ellos, sometida a su hechizo.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker