El arco iris
El arco iris Las lágrimas corrÃan por las mejillas de Anna. Algo sobresaltó a Will, que la miró con aquellos ojos cargados de odio, duros, brillantes, duros e imperturbables como un ave de presa.
–¿Por qué lloras? –preguntó con aspereza.
Anna se estremeció hasta las entrañas. No podÃa dejar de llorar.
–¿Por qué lloras? –repitió él, en el mismo tono. Pero el silencio se prolongó, solo interrumpido por los sollozos de Anna.
HabÃa en los ojos de Will un brillo maligno, de deseo perverso. Anna se asustó y se volvió ciega. Se sentÃa como un pájaro abatido. Y se estremeció de impotencia. Ella pertenecÃa a un orden distinto al de su marido, estaba completamente indefensa ante él. Frente a una influencia tan poderosa, se sentÃa desvalida, estaba derrotada.