El arco iris

El arco iris

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Anna le suplicaba que volviera a su trabajo, a su talla. Pero había demasiada negrura en el espíritu de Will. Había destruido su panel de Adán y Eva. No podía empezar de nuevo, mucho menos ahora, en aquel estado.

No había liberación definitiva para Anna mientras Will no se liberara de sí mismo. Extraña y amorfa, se sentía obligada a seguir adelante a pesar de los pesares, como una nube radiante y cálida empujada por un vendaval. Se sentía tan rica, en su cálida vaguedad, que su alma gritaba a su marido, porque la acosaba y quería destruirla.

Aun así, Anna seguía teniendo momentos exaltados, renacimientos de su antigua exaltación. Sentada junto a la ventana de su dormitorio, mientras contemplaba la lluvia constante, su espíritu se encontraba muy lejos.

Se sentaba con un orgullo y un placer singular. Allí donde no había nadie con quien compartir su júbilo, donde el alma insatisfecha se vería forzada a danzar y jugar, una bailaba en presencia de lo Desconocido.

De pronto comprendió que eso era lo que quería. Con el vientre hinchado, bailó en el dormitorio, a solas, levantando su cuerpo y sus manos a lo Desconocido, al Creador invisible a Quien pertenecía.

No quería que nadie lo supiera. Bailó en secreto, y su alma se colmaba de dicha. Bailó en secreto, en presencia del Creador, se desnudó y bailó, orgullosa de su preñez.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker