El arco iris
El arco iris –Pero, cuando sea mayor, ¿me querrá alguien?
–SÃ, te querrá un hombre, hija, porque ésa es tu naturaleza. Y espero que sea alguien que te quiera por lo que eres y no por lo que quiera de ti. Aunque todos tenemos derecho a conseguir lo que queremos.
Estas respuestas asustaban a Ursula. Le daba un vuelco el corazón y no sentÃa el suelo debajo de los pies. Se aferraba a su abuela. Allà encontraba paz y seguridad. AllÃ, en el apacible dormitorio de su abuela, la puerta se abrÃa a un espacio más amplio, al pasado, que al ser tan grande parecÃa empequeñecer todo lo que abarcaba: amores, nacimientos y muertes, unidades y partes diminutas delimitadas por un horizonte inmenso. Era un gran alivio conocer la importancia diminuta de lo individual dentro del gran pasado.