El arco iris
El arco iris Estaba completamente segura de él. Solo pensaba en preparar su ropa y en vivir tranquilamente, en paz, hasta el día en que volviera a reunirse con él y su propia historia concluyera para siempre. La paz trajo consigo un largo estado de calma antinatural. De todos modos, era consciente de una creciente inquietud, de un tumulto inminente. Intentaba huir de esta sensación. Esperaba tener noticias de Skrebensky, una respuesta a su carta, para decidir su camino, para entregarse al cumplimiento de su destino. Era la inactividad lo que la volvía vulnerable al temido rechazo.
Era extraño lo poco que le preocupaba que él no hubiera escrito antes. Le bastaba con haber enviado su carta. Recibiría la debida respuesta, y asunto concluido.