Historias de lo oculto
Historias de lo oculto Katherine Farquhar era una guapa mujer de cuarenta años, ya no delgada, pero sí atractiva a su modo suave, plenamente femenino. Los mozos de cordel franceses iban corriendo hacia ella y obtenían un placer voluptuoso del mero hecho de llevarle las maletas. Y ella les daba propinas ridículamente elevadas, porque, ante todo, jamás había conocido realmente el valor del dinero, y, en segundo lugar, porque tenía un temor enfermizo a quedarse corta al pagar a alguien, y muy especialmente al pagar a un hombre ansioso de servirla.
