Historias de lo oculto

Historias de lo oculto

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La madre superiora, cuyo rostro de fuertes rasgos tenía algo que lo asemejaba al de Matthew, intentó con todas sus fuerzas no sonreír. Pero mantuvo su mentón voluntarioso y malévolo alzado, y fue bajando el rostro a medida que aquella sonrisa crecía, y crecía, y crecía en él.

La joven hermana pálida se tapó repentinamente el rostro con la manga, mientras su cuerpo se convulsionaba. La madre superiora pasó el brazo por los hombros de la muchacha y murmuró, con emoción italiana:

«¡Pobrecilla! ¡Llora, llora, pequeña!»

Pero la risa ahogada seguía ahí, debajo de la emoción. La robusta monja morena se mantuvo impávida, empuñando las cuentas negras, pero con la silenciosa sonrisa inmutable.

Matthew se volvió de pronto hacia la cama para ver si su mujer difunta le había mirado. Fue un movimiento de miedo.

Ofelia yacía, tan linda y enternecedora, con su muerta naricilla respingona apuntando al techo y su rostro de niña obstinada fijado en la obstinación final… La sonrisa desapareció en Matthew, y el aspecto de supremo martirio la sustituyó. No lloraba; tan sólo miraba sin ánimo. Tan sólo en su rostro se acentuó el aspecto de: «Sabía que este martirio me estaba reservado.»


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker