Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —Esta mañana el comandante Parbury ordenó que transportaran su equipaje a la estación del Norte para el tren de las doce y cincuenta del mediodía, pero él personalmente salió en automóvil. Nosotros estuvimos a vigilar a la salida del tren. Y el comandante no apareció.
—¿Y el equipaje?
—Lo mandó a buscar de nuevo a la estación.
—¿Por quién?
—Por un comisionado, nos dijeron.
—¿De modo que se perdió su pista?
—Sí.
—¡Vaya! —exclamó alegremente el príncipe.
Los otros le miraron asombrados.
—Pues sí…, he ahí un indicio.
—¿Cree usted?