Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —Evidentemente. El asesinato de Chapman no pudo haber sido cometido más que en una de las habitaciones de ese pasillo. Es allÃ, a la habitación de un cómplice, adonde el asesino del señor Kesselbach habÃa llevado al secretario, y es allà donde mató a éste, y donde se cambió de ropas, y es el cómplice quien, una vez que se marchó el asesino, depositó el cadáver en el pasillo. Pero ¿quién es el cómplice? La forma en que desapareció el comandante Parbury tenderÃa a probar que él no es extraño al asunto. Pronto, telefoneadle esta buena noticia al señor Lenormand o a Gourel. Es preciso que en la Prefectura estén lo más pronto posible al corriente de ello. Esos caballeros y yo marchamos mano sobre mano.
Les hizo todavÃa algunas recomendaciones concernientes al doble papel que estaban representando de inspectores de la PolicÃa y al servicio del prÃncipe Sernine, y los despidió.
En la sala de espera quedaban aún dos visitantes. Mandó pasar a uno de ellos.
—Mil perdones, doctor —le dijo—. Soy tuyo. ¿Cómo está Pedro Leduc?
—Muerto.
—¡Oh! ¡Oh! —dijo Sernine—. Yo ya lo esperaba asà después de tu recado de esta mañana. Pero, a pesar de todo, el pobre mozo no ha durado mucho…