Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —¡No!
Ella se echó a llorar, vencida de inmediato, y cruzando sus manos ante Sernine le dijo:
—Yo te lo suplico, déjanos tranquilas. ¡Éramos tan felices! Yo creÃa que tú nos habÃas olvidado y yo bendecÃa al cielo cada vez que transcurrÃa un dÃa más. Pero sÃ…, no obstante, te quiero bien… Pero en cuanto a Genoveva…, ¿sabes?, no sé lo que yo serÃa capaz de hacer por esta niña. Ella pasó a ocupar tu lugar en mi corazón.
—Ya lo veo —respondió él riendo—. Tú me enviarÃas al diablo muy satisfecha. ¡Bueno, basta de tonterÃas! No tengo tiempo que perder. Es preciso que yo le hable a Genoveva.
—¡Tú vas a hablarle!
—Pues sÃ. ¿Acaso es un crimen?
—¿Y qué es lo que tienes que decirle?
—Un secreto…, un secreto muy grave…, muy emocionante…
La anciana se asustó y dijo:
—¿Y que le causará sufrimiento quizá? ¡Oh! Yo temo a todo…, lo temo todo por ella…
—Ahà viene —dijo él.
—No, todavÃa no.
—SÃ, sÃ, yo la oigo venir… Sécate los ojos y sé razonable…