Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 Sernine extendió el brazo y señaló hacia el cuarto vecino, diciendo:
—Tomarás el lugar de ése. Tú eres ése.
Gerardo se estremeció, sublevado y asqueado, y respondió:
—¡Oh, no!… Ése está muerto…, y, además…, es un crimen… No, yo quiero una vida nueva hecha por mÃ, imaginada por mÃ…, un nombre desconocido…
—Serás ése, te digo —gritó Sernine, imponente de energÃa y de autoridad—. Serás ése, porque su destino es magnÃfico, porque su nombre es ilustre y él te transmite una herencia diez veces secular de nobleza y de orgullo.
—Es un crimen —gimió Baupré, desfallecido.
—Serás ése —clamó Sernine con violencia inusitada—. ¡Ése! De lo contrario volverás a ser Baupré, y sobre Baupré yo tengo derechos de vida y muerte. ¡Escoge!
La expresión de su rostro era implacable. Gerardo sintió miedo y se dejó caer sobre el lecho sollozando.
—¡Yo quiero vivir!
—¿Lo quieres firmemente, irrevocablemente?