Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —Mucho mejor. El descanso lo transforma a simple vista.
—¿Es completamente fiel a Lupin?
—Más bien al prÃncipe Sernine, pues él no sabe que los dos son sólo uno. Por lo menos yo lo supongo asÃ, pues con él nunca se sabe nada. No habla jamás. ¡Ah! Es un tipo raro. No hay más que una persona que tenga el don de animarle, de hacerle hablar y hasta reÃr. Es una muchacha de Garches a la cual el prÃncipe Sernine le ha presentado, Genoveva Ernemont. Ella ha venido ya tres veces… TodavÃa hoy…
Y añadió, bromeando:
—Creo que flirtean un poco… Es como su alteza el prÃncipe Sernine y la señora Kesselbach…, parece que a ella le gusta… ese condenado Lupin…
El señor Lenormand no respondió. Se percibÃa que todos esos detalles por los cuales no parecÃa interesarse profundamente, se grababan, sin embargo, en lo más profundo de su memoria para el instante en que precisara sacar las conclusiones lógicas.
Encendió un cigarro, lo mascó sin fumarlo, lo volvió a encender y lo tiró.
Hizo todavÃa dos o tres preguntas, y luego, completamente vestido, se tendió sobre la cama.
—A lo mÃnimo que ocurra, despiértenme… Si no, déjenme dormir… Váyanse… cada uno a su puesto.