Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —Le hemos encontrado. Se ha transformado en español y se ha amorenado la piel. Acabamos de verle. Penetraba en la Escuela Libre, de Garches. Fue recibido por esa señorita…, sabe usted, la joven que conoce el prÃncipe Sernine, Genoveva Ernemont.
—¡Rayos y centellas!
El señor Lenormand soltó el auricular, saltó sobre su sombrero, se precipitó al pasillo, encontró allà a Dieuzy y al alemán, y les gritó:
—A las seis…, estén ustedes aquÃ…
Bajó corriendo las escaleras seguido de Gourel y de tres inspectores a quienes habÃa recogido al pasar y se metieron todos en su automóvil.
—A Garches…, diez francos de propina —le dijo al chófer.
Un poco antes del parque de Villeneuve, al comienzo de la calleja que conducÃa a la escuela, hizo parar el coche. Juan Doudeville, que le esperaba, exclamó inmediatamente:
—El pÃcaro se ha escurrido por el otro extremo de la calleja hace diez minutos.
—¿Solo?
—No, con la joven.
El señor Lenormand agarró a Doudeville por el pescuezo.
—¡Miserable! ¡Tú le has dejado irse! Era preciso…