Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —No, evidentemente, pero era preciso que usted hubiera consultado con otras personas de su confianza… ¿No está usted en relaciones con el prÃncipe Sernine? Es un hombre que puede aconsejarla bien.
—¡Oh! Tengo absoluta confianza en él, pero actualmente se encuentra de viaje.
—¿Y usted no tenÃa su dirección?
—No. Y, además, ¿qué hubiera podido decirle yo? Ese hombre se comportaba muy bien. No fue sino hoy cuando… Pero yo no sé…
—Señorita: le ruego a usted que me hable francamente… En mà también puede usted tener confianza.
—Pues bien: el señor Ribeira vino hace un poco. Me dijo que habÃa sido enviado por una dama francesa de paso en Bougival, y que esta dama tenÃa una niña cuya educación querÃa confiarme y me rogaba fuese a verla sin tardanza. La cosa me pareció completamente natural. Y como hoy es dÃa de asueto y el señor Ribeira habÃa alquilado un coche que le esperaba al extremo del camino, no puse dificultad alguna para tomar asiento en él.
—Pero, en suma, ¿cuál era su objetivo?
Ella enrojeció, y dijo:
—Simplemente…, raptarme. Al cabo de media hora me lo confesó.
—¿Y usted no sabe nada de él?
—No.
—¿Vive en ParÃs?