Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —Lo supongo.
—¿No le ha escrito a usted? ¿No tiene usted algunas lÃneas escritas de su puño y letra, algún objeto olvidado, un indicio que nos pueda servir?
—Ningún indicio… ¡Ah! No obstante…, pero éso seguramente no tiene ninguna importancia…
—¡Hable!… ¡Hable!… Se lo ruego…
—Pues bien: hace dos dÃas, ese caballero me pidió permiso para utilizar la máquina de escribir de la que yo me sirvo, y en ella escribió, con dificultades, pues no tiene práctica, una carta de la que por casualidad yo sorprendà la dirección.
—¿Y cuál era esa dirección?
—Le escribÃa al periódico Journal, y puso dentro del sobre una veintena de sellos de correos para pagar el anuncio.
—SÃ, un anuncio breve, sin duda —dijo Lenormand.
—Yo tengo el número de hoy de ese periódico, jefe —dijo Gourel.
El señor Lenormand desplegó la hoja impresa y consultó la página ocho. Después de unos instantes tuvo un sobresalto. HabÃa leÃdo estas lÃneas, redactadas con las habituales abreviaturas: