Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —¡Dieuzy!
—Pero si acaba de salir de aquÃ…
—Le encontraron en la escalera.
—¿Muerto?
—No, sin sentido, desvanecido…
—Pero ¿y el hombre?… ¿El hombre que estaba con él?… ¿El viejo Steinweg?…
—Desapareció…
—¡Rayos y truenos!…
* * *
Se lanzó por el pasillo, bajó corriendo la escalera, y en medio de un grupo de personas que lo atendÃan encontró a Dieuzy tendido sobre el descansillo del primer piso.
Vio a Gourel, que venÃa subiendo, y le dijo:
—Gourel: ¿vienes de abajo? ¿Has visto a alguien?
—No, jefe.
Dieuzy ya estaba recobrando el sentido, y en seguida, apenas abrió los ojos, balbució:
—Por aquÃ, en el descansillo, por la puerta pequeña…
—¡Ah, diablos! Es la puerta de la séptima sala —gritó el jefe de Seguridad—. Ya habÃa ordenado yo que la cerrasen con llave… Era seguro que un dÃa u otro…[2]
Corrió y echó mano a la manija de la puerta.