Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —¡Pardiez! Está echado el cerrojo por el otro lado ahora.
Una parte de la puerta era de cristales. Con la culata de su revólver rompió uno de los cristales, descorrió el cerrojo y dijo a Gourel:
—Galopa por ahà hasta la salida de la plaza Dauphine…
Y luego, volviendo junto a Dieuzy, le ordenó.
—Vamos, Dieuzy, habla. ¿Cómo dejaste que te pusieran en ese estado?
—Un puñetazo, jefe…
—¿Un puñetazo de ese viejo? Pero si apenas se tiene en pie…
—No fue el viejo, jefe, sino otro individuo que se paseaba por el pasillo mientras Steinweg se hallaba con usted y que nos siguió como si viniera acompañándonos… Llegados allà me pidió fuego para su cigarrillo. Busqué mi caja de cerillas…, y entonces él aprovechó para descargarme un puñetazo sobre el estómago… CaÃ, y al caer tuve la impresión de que él abrÃa esa puerta y que arrastraba al viejo con él…
—¿PodrÃas reconocer a ese individuo?
—¡Oh sÃ, jefe!… Era un hombrón, con la piel morena…, un tipo del MediodÃa, a buen seguro…