Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 Una vez que despidió a los dos hermanos, el príncipe se dirigió a la residencia de Retiro. Frente a la puerta se hallaban estacionados dos automóviles, y dos hombres iban y venían como si estuvieran haciendo guardia.
En el jardín, cerca del pabellón de la señora Kesselbach, vio sentados en un banco a Genoveva, Pedro Leduc y un señor de fuerte complexión que llevaba monóculo. Los tres estaban hablando. Pero ninguno de ellos lo vio a él.
Entonces, varias personas salieron del pabellón. Eran éstas el señor Formerie, el señor Weber, un secretario de juzgado y dos inspectores. Genoveva penetró en la casa, el señor del monóculo le habló al juez y al subjefe de Seguridad y se alejó lentamente con ellos. Sernine se acercó al banco donde Pedro Leduc estaba sentado y murmuró:
—No te muevas, Pedro Leduc, soy yo.
—¡Usted!… ¡Usted!…
Era la tercera vez que el joven veía a Sernine desde la horrible noche del hotel de Versalles, y cada vez que esto ocurría se sentía trastornado.
—Responde… ¿Quién es el individuo del monóculo?
Pedro Leduc balbució, empalideciendo. Sernine le pellizcó el brazo.
—¡Responde, maldita sea! ¿Quién es?