Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —El barón Altenheim.
—¿De dónde viene?
—Era un amigo del señor Kesselbach. Ha llegado de Austria hace seis dÃas y se ha puesto a la disposición de la señora Kesselbach.
En el intervalo, los magistrados, asà como el barón Altenheim, habÃa salido del jardÃn.
—¿El barón te ha interrogado?
—SÃ, mucho. Mi caso le interesa. Quisiera ayudarme a volver a encontrar mi familia, y me ha pedido que le cuente recuerdos de mi infancia.
—¿Y qué le has dicho?
—Nada, puesto que nada sé. ¿Es que acaso tengo yo recuerdos? Usted me puso en el lugar del otro y yo ni siquiera sé quién era ese otro.
—Tampoco lo sé yo —respondió con ironÃa el prÃncipe—, y en eso es en lo que consiste lo extraño de tu caso.
—¡Ah! Usted se rÃe…, usted se rÃe siempre… Pero yo…, yo comienzo a cansarme de esto… Me encuentro mezclado a montones de cosas sucias…, y eso sin contar el peligro que corro representando un personaje que no soy.