Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —¿Mi declaración de guerra?
El barón desplegó un número del Grand Journal y señaló con el dedo una gacetilla titulada Comunicado. La gacetilla decía:
La desaparición del señor Lenormand no ha dejado de emocionar a Arsenio Lupin. Después de una rápida investigación, y como continuación a su proyecto de esclarecer el asunto Kesselbach, Arsenio Lupin ha resuelto encontrar al señor Lenormand vivo o muerto, así como también entregar a la justicia al autor o autores de esta abominable serie de fechorías.
—¿Es, en efecto, suyo este comunicado, mi querido príncipe?
—Sí, es mío, efectivamente.
—En consecuencia, yo tenía razón: es la guerra.
—Sí.
Altenheim hizo sentar a Sernine, se sentó él a su vez y le dijo en tono conciliador:
—Pues bien: no. Yo no puedo admitir eso. Es imposible que dos hombres como nosotros se combatan y se hagan mal. Lo único que hay es explicarse, buscar los medios: nosotros estamos hechos para entendernos.
—Yo creo, por el contrario, que dos hombres como nosotros no están hechos para entenderse.
El otro dominó un gesto de impaciencia y continuó: