Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —RetÃrate tú.
—No bromees. Esto es serio. La proposición que voy a hacerte es de las que no se rechazan sin examinarla. En resumen, dicho en dos palabras, es esto: asociémonos.
—¡Oh, oh!
—Bien entendido, quedaremos libres, cada uno por su parte, para todo cuanto nos concierne. Pero para el asunto en cuestión pondremos nuestros esfuerzos en común. ¿Estás de acuerdo? Mano sobre mano y a medias.
—¿Y qué es lo que tú aportas?
—¿Yo?
—SÃ. Tú sabes lo que yo valgo; yo ya tengo hechas mis pruebas. En la unión que tú me propones tú sabes, por asà decir, la cifra de mi dote… Y ahora, ¿cuál es la tuya?
—Steinweg.
—Eso es poco.
—Es enorme. Por Steinweg nosotros averiguaremos la verdad sobre Pedro Leduc. Por Steinweg nosotros sabremos en qué consiste el famoso proyecto de Kesselbach.
Sernine rompió a reÃr.
—¿Y tú necesitas de mà para eso?
—¿Cómo?