Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 Y dominado por una especie de laxitud, se sentó. TenÃa la sensación de su debilidad frente a aquel ser misterioso. Altenheim no tenÃa ninguna importancia. Pero el otro, aquel personaje de las tinieblas y del silencio, el otro le dominaba, trastornaba todas sus combinaciones y le agotaba con sus ataques arteros e infernales.
Estaba vencido.
Weber le encontrarÃa allÃ, como una bestia acorralada en el fondo de la caverna.
* * *
—¡Ah! ¡No, no! —dijo él, irguiéndose con un impulso—. Si sólo se tratara de mÃ, quizá…, pero está Genoveva… Genoveva, a quien hay que salvar esta noche… Después de todo, nada se ha perdido… Si el otro se ha eclipsado hace un rato, es que existe una segunda salida en estos lugares. Vamos, vamos. Weber y su banda todavÃa no me tienen en sus manos.
Estaba ya explorando el túnel y, linterna en mano, estudiaba los ladrillos de que estaban formadas las paredes, cuando hasta él llegó un grito horrible, abominable, que le hizo estremecerse de angustia.