Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —¡Qué divertido! En verdad, uno no se aburre con usted. AsÃ, pues, usted serÃa el señor Lenormand, y en ese caso serÃa usted también quien hizo detener a su propio cómplice Marco.
—Perfectamente. ¿Acaso no era preciso complacer al presidente del Consejo y al propio tiempo salvar al Gabinete? El hecho es histórico.
El señor Formerie se sentÃa tan divertido, que se apretaba los costillares con las manos, riendo a mandÃbula batiente.
—¡Ah, esto es para morir de risa! ¡Dios santo, qué cosa tan graciosa! La respuesta a todo ello dará la vuelta al mundo. Y entonces, conforme al sistema de usted, resultarÃa que fue en colaboración con usted con quien yo realicé la investigación desde un principio en el Hotel Palace, después del asesinato del señor Kesselbach…
—En efecto, fue conmigo con quien usted siguió todo el asunto de la diadema cuando yo era el duque Charmerace —respondió Lupin con voz sarcástica.
El señor Formerie dio un salto. Toda su alegrÃa se desvaneció ante ese odioso recuerdo. Poniéndose súbitamente serio, manifestó:
—¿Entonces, insiste usted en ese absurdo sistema?