Arsenio Lupin - 813

Arsenio Lupin - 813

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Hemos terminado. Como usted ve, esto no era más que un interrogatorio de pura fórmula…, poner a uno en presencia de otro, a dos duelistas. Ahora que las espadas están cruzándose, ya no me falta más que el testigo obligatorio de ese choque de armas: su abogado.

—¡Va! ¿Acaso es indispensable?

—Sí, indispensable.

—¿Hacer trabajar a uno de los maestros de la abogacía, con vistas a unos debates tan… problemáticos?

—Es preciso.

—En ese caso, escojo al abogado Quimbel.

—El decano. Le felicito, estará usted bien defendido.

Esta primera sesión había terminado. Al bajar la escalera de la Ratonera, colocado entre los dos Doudeville, el detenido susurró en menudas frases imperativas:

—Que vigilen la casa de Genoveva… Que estén allí siempre cuatro hombres… Y también a la señora Kesselbach… Las dos están amenazadas. Van a registrar la villa Dupont… Estén ustedes allí. Si descubren a Steinweg, arreglároslas para que se calle… Unos pocos de polvos, si es necesario.

—¿Cuándo quedará usted en libertad, jefe?

—Por el momento, no hay nada que hacer… De todos modos, eso no corre prisa… Estoy descansando.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker