Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 Esto significaba reservarse de hacer otras comunicaciones a la Prensa sobre otros sujetos. En efecto, toda la actividad de Lupin iba a converger hacia ese doble fin: comunicarse por correspondencia con sus amigos, y, por medio de ellos, realizar una de esas campañas de Prensa en que él sobresalía tanto.
Por lo demás, desde el momento de su detención, había dado ya las instrucciones necesarias a los dos Doudeville, y calculaba que los preparativos estaban ya a punto de dar resultado.
Todos los días se limitaba concienzudamente a confeccionar los sobres para los cuales todas las mañanas le entregaban los materiales necesarios en paquetes numerados, y que le recogían cada noche doblados y encolados.
Pero la distribución de paquetes numerados se realizaba siempre de la misma manera entre los detenidos que habían escogido esa clase de trabajo, y así, inevitablemente, el paquete que le entregaban a Lupin tenía que llevar cada día el mismo número de orden.
Conforme a la experiencia, el cálculo resultaba justo. No quedaba más que sobornar a uno de los empleados de la empresa particular a la cual estaba confiado el suministro y la expedición de los sobres.
Y eso resultó fácil.