Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 El señor Borély sonrió a manera de protesta.
—Entonces —continuó Lupin— se interrogó a mi amigo Stripani, quien no opuso resistencia alguna a confesar que su verdadero nombre es el de Steinweg. ¡Cómo es posible! En ese caso, el detenido Lupin habrÃa conseguido introducir a alguien en la prisión de la Santé y conversar durante una hora con él. ¡Qué escándalo! Más vale callarlo todo, ¿no es asÃ? Entonces se pone en libertad al señor Steinweg y se envÃa al señor Borély como embajador ante el detenido Lupin, provisto de todas las facultades y poderes para comprar su silencio. ¿No es asÃ, señor director?
—Absolutamente cierto —replicó el señor Borély, quien adoptó la postura de bromear para ocultar asà su embarazo—. Se creerÃa que posee usted el don de la doble vista. Entonces, ¿acepta usted nuestras condiciones?
Lupin rompió a reÃr, y contestó:
—Es decir, que yo me someto a los ruegos de usted. SÃ, señor director, tranquilice usted a esos señores de la Prefectura. Yo me callaré. Después de todo, ya cuento con victorias bastantes en mi activo para concederles el favor de mi silencio. No comunicaré nada a la Prensa…, cuando menos, sobre esta cuestión.