Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 Hubiera querido actuar, pero no podía. Todo cuanto hiciese por adelantar la hora del desenlace, le resultaría inútil. Ese desenlace podría producirse o no, pero Lupin no tendría la certidumbre de ello antes de que la última hora del último día hubiese transcurrido hasta su último minuto. Solamente entonces sabría el fracaso definitivo de su combinación.
«Fracaso inevitable —no cesaba de repetirse—. El triunfo depende de circunstancias demasiado sutiles, y no puede obtenerse como no sea por medios demasiado psicológicos…, está fuera de duda que yo me ilusioné respecto al valor y al alcance de las armas de que dispongo…, pero, sin embargo…».
Luego volvía a él la esperanza. Pesaba sus posibilidades. Éstas le parecían de pronto reales y formidables. Los acontecimientos se producirían conforme él había previsto y por las mismas razones con que él había contado. Era inevitable…
Sí, inevitable. A menos, sin embargo, que Sholmes encontrase el escondrijo…
Y de nuevo pensaba en Sholmes… Y de nuevo le abrumaba un inmenso desaliento.
—El último día…
Se despertó tarde, tras una noche de malas pesadillas.
No vio a nadie ese día, ni al juez de instrucción ni a su abogado.