Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 De paso por ParÃs, Rodolfo Kesselbach, el rey de los diamantes, cual le llamaban —o, según otro sobrenombre, el Amo del Cabo—, hombre multimillonario (se calculaba su fortuna en más de cien millones), ocupaba desde hacÃa una semana, en el cuarto piso del Palace Hotel, el departamento 415, compuesto de tres habitaciones, de las cuales las dos más grandes a la derecha, el salón y el dormitorio principal, tenÃan vistas a la avenida, en tanto que la otra, a la izquierda, que utilizaba el secretario Chapman, daba a la calle Judée.
A continuación de esta estancia habÃa reservadas otras cinco habitaciones, que deberÃa ocupar la señora Kesselbach, quien saldrÃa de Montecarlo, donde actualmente se encontraba, para reunirse a su marido, al primer aviso que éste le diera.
Durante unos minutos, Rodolfo Kesselbach se paseó por la estancia con aire preocupado. Era un hombre de elevada estatura, de rostro colorado, todavÃa joven y a quien los ojos soñadores, cuyo azul tierno se percibÃa a través de los lentes montados en oro, daban una expresión de dulzura y timidez, que contrastaba con la energÃa de la frente cuadrada y de la mandÃbula ósea.
