Arsenio Lupin, caballero ladron
Arsenio Lupin, caballero ladron —Y esto va a durar todavÃa cinco veces veinticuatro horas —exclamó al dÃa siguiente, por la mañana la señorita Nelly Underdown—. Pero ¡esto es intolerable! Yo espero que le detendrán.
Y dirigiéndose a mÃ, agregó:
—Veamos; dÃgame, señor de Andrézy, usted que está ya en las mejores relaciones con el capitán, ¿acaso no sabe usted nada?
¡Yo bien hubiera querido saber algo, aunque sólo fuera por agradar a la señorita Nelly! Ésta era una de esas deliciosas criaturas que por donde quiera que van ocupan en seguida el lugar más destacado. Su belleza, tanto como su fortuna, era desbordante.
Estas mujeres tienen una corte de fervientes admiradores, de entusiásticos seguidores. Educada en ParÃs por una madre francesa, iba a reunirse a su padre, el señor Underdown, de Chicago, hombre riquÃsimo. La acompañaba una de sus amigas, lady Jerland.