Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes
Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes Repitió la frase en voz baja, con espanto. Luego le cogió las manos y, con voz más baja aún, dijo:
—ContenÃa un millón, hija mÃa…
—¡Ah papá! ¿Por qué no me lo dijiste? —murmuró la muchacha ingenuamente.
—¡Un millón! —repitió el profesor—. Es el número que ha salido premiado en la loterÃa de la Prensa.
La enormidad del desastre los amilanó, y durante largo rato guardaron un silencio que no tenÃan el valor de romper.
Al fin, Suzanne dijo:
—Pero, papá, te lo pagarán de todas formas.
—¿Por qué? ¿Con qué pruebas?
—¿Hacen falta pruebas?
—¡Claro que sÃ!
—¿Y no las tienes?
—SÃ, tengo una.
—¿Entonces?
—Estaba en la caja.
—¿En la caja que ha desaparecido?
—SÃ. Y es el otro quien lo cobrará.
—¡Eso serÃa abominable! Vamos papá: ¿podrÃas oponerte a ello?
—¿Acaso lo sé? ¿Acaso lo sé? ¡Ese hombre debe de ser fuerte! ¡Dispone de tales recursos!… Recuerda el asunto del mueble…