Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes
Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes AQUÍ VIVIÓ, DURANTE CINCO AÑOS, AL PRINCIPIO DEL SIGLO XX,
ARSENIO LUPIN, CABALLERO LADRÓN
Aquella broma pareció causarle viva satisfacción. La contempló, silbando un estribillo alegre, y exclamó:
—Ahora que estoy en regla con los historiadores de las generaciones futuras, marchémonos. Dése prisa, maestro Herlock Sholmes. Antes de tres minutos habré abandonado mi guarida, y su derrota será total… ¡Dos minutos aún! Me hace usted esperar, maestro… ¡Un minuto! ¿No viene usted? Pues bien: proclamo su derrota y mi apoteosis. Dicho lo cual me largo. Adiós, reino de Arsenio Lupin. ¡No te volveré a ver más! Adiós a las cincuenta y cinco habitaciones de los seis pisos sobre los cuales reinaba. Adiós, mi despacho, mi austero despacho…
Un timbrazo cortó en seco su acceso de lirismo; un timbrazo agudo, rápido y estridente, que se interrumpió dos veces, sonó otras dos y cesó. Era el timbre de alarma.
¿Qué pasaba? ¿Algún peligro imprevisto? ¿Ganimard? Pero no…