Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes
Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes —¿Entonces creÃa usted que los dejarÃa partir sin despedirme siquiera de ustedes? ¡Después de las excelentes pruebas de amistad que no hemos dejado de tener en ningún momento unos y otros!… HabrÃa sido una espantosa incorrección. ¿Por quién me toman ustedes?
El tren pitó.
—En fin, les perdono… ¿Necesitan algo? Tabaco, fósforos… SÃ… ¿Y los periódicos de la tarde? En ellos encontrarán los detalles sobre mi detención, su último trabajo, maestro. Y ahora, hasta la vista, y encantado de haberles conocido…, ¡encantado de verdad!… Y si alguna vez me necesita usted, serÃa para mà un placer…
Saltó al andén y cerró la portezuela.
—Adiós —dijo aún, agitando el pañuelo—. Adiós… Le escribiré… Usted también, ¿verdad? ¿Y su brazo roto, señor Wilson? Espero tener noticias de los dos… Una tarjeta de vez en cuando… Como dirección: Lupin, ParÃs… Es suficiente… No hay que franquearlas… Adiós… Hasta pronto…