Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes
Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes —Claro que sÃ, y sólo con prestar un poco de atención estará usted de acuerdo conmigo. Primero, una dama, que firma 540, implora la protección de Arsenio Lupin, a la que éste contesta que espera explicaciones. La dama responde que se halla bajo el dominio de un enemigo, de Bresson, sin duda alguna, y que está perdida si no acuden en su ayuda. Lupin, que desconfÃa, que no se atreve aún a entrevistarse con esta desconocida, exige la dirección y propone una investigación. La dama duda durante cuatro dÃas: fÃjese en las fechas. Al fin, presionada por los acontecimientos, influida por las amenazas de Bresson, da el nombre de su calle: Murillo. Al dÃa siguiente, Arsenio Lupin anuncia que estará en el parque Monceau a las tres de la mañana, y ruega a su desconocida que lleve un ramo de violetas para reconocerla. Hay una interrupción de ocho dÃas en el intercambio de notas. Arsenio Lupin y la dama no necesitan escribirse por medio del periódico: se ven o se escriben directamente. El plan está ultimado: la dama, para satisfacer las exigencias de Bresson, robará la lámpara judÃa. Queda por fijar el dÃa. La dama, que por prudencia acude a la ayuda de letras cortadas y pegadas, se decide por el sábado y añade: Responde «Echo» 237. Lupin contesta que está de acuerdo y que, además, estará el domingo por la mañana en el parque. Y se comete el robo.
—En efecto, todo esto concuerda —aprobó el barón—, y la historia está completa.